¿Qué dió origen a Robotech? En Europa, Ahmed Agrama trabajaba en una pequeña compañía familiar de distribución de films extranjeros y doblaje, la compañía atravesaba por un buen momento y Agrama decide viajar a los Estados Unidos y tratar de establecer su propia empresa
de doblaje; comenzó a trabajar en
doblar y vender desde Estados Unidos films de diversa procedencia a mercados de Europa y Latinoamérica. Entre esos films había títulos de anime japonés los cuales se comercializaban bajo el nombre de Harmony Gold USA, logrando así colocar una buena cantidad de anime en el mercado estadounidense y procedente de Toei Animation.
Agrama buscando impulsar sus ventas de anime contacta a una galería de arte que vendía transparencias originales de anime de Tatsunoko Productions cuyo dueño era Carl Macek quien conocía muy bien el anime y su potencialidad como un producto altamente rentable en el mercado norteamericano.
El fruto de esa relación fue que ese mismo año Macek se incorporaba a Harmony Gold como productor ejecutivo.
Una vez que inicia su trabajo, Macek se enfoca en encontrar una serie de anime que pudiera captar la atención simultáneamente del publico adolescente y el joven adulto.
Luego de revisar las opciones de compra que tenía Harmony Gold en ese momento, encontró él título Super Dimensional Fortress Macross.
Agrama y Macek con gran sentido empresarial adquieren el título y comienzan a investigar el mercado al cual se dirigían, ya que esta vez querían dar un paso más arriesgado y lograr la transmisión de alguna de sus series através de la televisón. Durante este período descubren que la compañía de juguetes Revell vendía en los Estados Unidos model kits de Macross y otras series japonesas bajo un nombre genérico: ROBOTECH.
Entusiasmados por el éxito que tenia Revell con sus juguetes deciden intentar transmitir Macross por la TV, pero es en ese momento cuando se dan cuenta del verdadero problema: En Estados Unidos las televisoras pedían un mínimo de 65 episodios para transmitir
cada uno de ellos de lunes a viernes durante 3 meses. Revell no quería desperdiciar la oportunidad de maximizar sus ventas gracias a una serie de televisión y sugiere a Harmony Gold una alianza comercial para buscar juntos una solución.
Increíblemente Macek sugiere adquirir otras series de la misma productora japonesa y de esa manera poder alcanzar los 65 episodios fusionando Macross con estas series; adquirieron Southern Cross de 23 capítulos y Mospeada de 25, entonces se decide comercializar
el producto final bajo el nombre de ROBOTECH.
Cuando llegó el momento de sentarse en el cuarto de edición, después de ver completamente las 3 series, Macek tiene la idea de reescribir las tres historias de modo que pareciese que continuaban entre sí; se introdujo el termino "protocultura" como una
línea de tiempo lógica, se cambia la musicalización y se crea una única presentación para toda la serie y darle un aspecto unificado.
Se renombran todos los personajes de las tres series con nombres norteamericanos, se agrega una voz en off que relata lo ocurrido
en cada capítulo y siendo su emisión en horario diurno, se cortaron las escenas de violencia cruda y desnudos.
Este es el punto más controversial de la historia del anime contemporáneo, año tras año ni los críticos especializados, autores originales japoneses, norteamericanos y europeos u otakus del mundo entero, se han puesto de acuerdo sobre si fueron correctos los criterios que
se usaron para la creación de esta serie.
Es así como en el mes de Junio de 1985, Harmony Gold había logrado crear una saga épica de 85 capítulos,
con una historia impactante llamada ROBOTECH.
Tiempo después Harmony Gold decide producir una continuación de la exitosa serie; ROBOTECH II: The Sentinels, la intención era
crear 65 capítulos tratando seriamente el tema de la ciencia ficción y narrando el viaje de la enorme nave, el SDF-3, al planeta de
los Amos de la Robotecnia para evitar una nueva confrontación que significaría la aniquilación de la protocultura que aún quedaba.
La serie contaría con sonido estéreo, guión a cargo de la gente de Harmony Gold y animación a cargo de Tatsunoko Productions,
quienes reutilizarían muchos de los mechas y diseño de trajes que habían creado para Southern Cross. La idea evidentemente era
hacer una gran producción con los mejores elementos de ciencia ficción adulta, incluso estaban tan entusiasmados que ya habían planeado una tercer parte tentativamente titulada Robotech III: The Odissey. Pese a todo el entusiasmo que reinaba en Harmony Gold en ese momento, el proyecto nunca llegó a materializarse debido a circunstancias externas. La primera de ellas fue la triste decisión
de Harmony Gold de asociarse con Canon y sacar en los cines norteamericanos una película de Robotech.
Dicha película era una mezcla salvaje de la primer parte de un OVA japonés de ciencia ficción llamado Megazone 23 con capítulos de Southern Cross. Sólo los diez minutos finales eran animación creada expresamente para ese propósito. Esta vez el milagro de la reescritura no funcionó y el resultado fue horrible. Nada parecía tener sentido y el cambio brusco que había en diseño y definición entre ambas producciones fusionadas daba a Robotech: The Movie un aspecto de Frankestein con antifaz de ladrón.
Esto sumado a la pésima promoción y críticas causó que la película fuera un gran fracaso, a tal punto que en Estados Unidos ni se molestaron en editarla en vídeo.
Para seguir empeorando las cosas el Yen se revaluó bastante frente al dólar, causando que el costo de animar la serie en la moneda norteamericana se vaya por las nuves. Y para terminar de matar el proyecto los juguetes de Matchbox no tuvieron las ventas esperadas y la compañía decidió retirar su apoyo económico a la serie. Harmony Gold sola ante la tormenta canceló la serie de inmediato. Varios minutos de los primeros 4 capítulos de Robotech II: The Sentinels habían llegado a ser animados y en busca de salvar algo de lo invertido, Carl Macek se llevó esas partes a USA con la intención de sacarlas en vídeo. Cosa que hizo en 1986, tras reescribir su propio guión, reordenar las partes y agregarle escenas de las ya existentes series originales. El vídeo tuvo un moderado éxito, pero era una pieza de coleccionista interesante. Se podía ver la salida del SDF-3, el casamiento de Rick y LIsa, la destrucción del planeta de los Amos de la Robotecnia al ser descubierto por los Invids y la decisión de la Regis Invid de buscar por todo el universo la nave donde estaba la Flor de la vida Invid. La animación de este vídeo es muy parecida a la de Southern Cross solo que bastante peor coloreada,
la música es la misma con algunos pocos temas nuevos. La cuestión es que gracias a circunstancias externas que nada tenían que ver con el rating, Robotech ponía de esta triste forma punto final a su existencia en las pantallas de TV. Los guiones de Robotech II luego fueron editados como novelas a través de la editora Dell Rey y adaptados a comics blanco y negro por Eternity y Academy comics.
Algo después en USA salió una novela final que englobaba todas las tramas a modo de odisea llamada Robotech: The End of the Circle, evidentemente a base de las ideas para Robotech III.